brazil_portada_cine

Brazil – Crítica de Cine Clásico

Una de las películas que nos regaló el ex Monty Phyton Terry Gilliam, adelantado a su tiempo en muchos aspectos como podemos ver en este artículo para enriquecer nuestra crítica.

Técnicamente es una película grandiosa, pese a sus acartonados escenarios y a los obsoletos efectos especiales. Se nota que está hecha con cariño y espíritu de artista, contra la mayoría de los efectos especiales y diseños de producción del cine de hoy.

La película nos cuenta la historia de Sam Lowry (Jonathan Pryce), empleado del gobierno bastante trabajador pero que se siente infeliz con la vida que lleva. Más interesado en sus sueños que en la vida real, constantemente sueña con la misma mujer, y eso que no la conoce de nada. Un día, debido a un error burocrático del gobierno se detiene a un hombre inocente, quien llega a perder la vida durante los extremos interrogatorios. Solo a alguien tan honrado como Sam le podía tocar la papeleta de ir a hacerse cargo del papeleo con la difunta. Como es normal se lía una buena en la vivienda de la mujer, y es en dicho vecindario donde Sam ve por primera vez a la mujer con la que sueña, y aunque intenta perseguirla se le escapa.

brazil_terry_gilliam_critica_cine

Aunque contento, o mejor dicho acomodado en su actual trabajo, la necesidad de saber quien es la misteriosa mujer le hace sucumbir a las presiones de su madre de aceptar un ascenso con el fin de tener acceso a información clasificada sobre la misma. Sam va subiendo en la jerarquía pese a su falta de interés en hacer dicha carrera. Finalmente consigue acceder a la mujer de sus sueños, Jill Layton (Kim Greist), que aunque en un principio no se muestra muy amigable con Sam, pronto se da cuenta de que es alguien inocente y soñador. Ella tampoco comulga con el sistema establecido, aunque es bastante menos conformista y está luchando por conseguir justicia respecto a su vecino ejecutado por error. Sam establece también por casualidad amistad con un fontanero activista contra el gobierno. Es por esto que a Sam ya le han echado el ojo y es considerado elemento peligroso. No obstante todavía decide ayudar a Jill y hace uso de su posición para modificar el registro de ésta haciéndole aparecer como muerta.

Se acuestan juntos y a la mañana siguiente la policía irrumpe en la casa llevándoselos a ambos detenidos. A Sam le llega la información de que Jill ha muerto “dos veces”. Cuando llega la hora de ser torturado, en una escena bastante surrealista Sam consigue escapar y huir a una cabaña perdida en el campo con su amada, no sin pasar antes por momentos desagradables para lograrlo. En un giro magistral de la historia se nos muestra que la huida no ha tenido lugar, en realidad Sam no ha superado el interrogatorio y ha perdido la cordura, viviendo desde entonces en un mundo de fantasía en el que sus sueños se cumplen. Finalmente Sam ha conseguido escapar.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s